• Javier Ortega Allué

MOSAICO en el 30 aniversario de la SCTF


Buenos días:

Para es un gran placer encontrarme de nuevo en la Societat Catalana de Terapia Familiar para hablar brevemente de mi experiencia como director de la revista Mosaico en el trigésimo aniversario de nuestra Sociedad.

Hablando de fechas y eventos, dentro de cuatro años celebraremos también los treinta años de la revista y treinta ya es una cifra respetable en un país donde, como dijo Larra, escribir es llorar y no digamos nada de lo que supone editar.


Lo cual quiere decir que lo que nació como el empeño de un pequeño grupo de entusiastas terapeutas ha venido con los años a consolidarse en lo que hoy es Mosaico, la revista especializada en terapia familiar en lengua española y portuguesa con mayor número de lectores potenciales. La edición habitual de Mosaico es de unos 2.200 ejemplares. No es poco para un proyecto que se originó como un híbrido entre un boletín de las asociaciones que existían a mediados de los 90 y las ambiciones de una revista científica.

Mucho ha llovido desde entonces, cambios sociales y tecnológicos que han traído también inevitablemente cambios en la concepción y en los objetivos de la revista, en el formato y en el diseño, en la forma y en el contenido de la misma. Lo que ha permanecido inalterable es el espíritu con que se fundó y la idea de dotarnos de un medio de comunicación con el cual los/las terapeutas pudieran poner en común sus trabajos, investigaciones y reflexiones en torno a los temas de los cuales nos ocupamos en nuestra cotidiana labor.

Poco a poco, MOSAICO ha ido estructurándose como una revista en la que muchos terapeutas quieren publicar sus trabajos, a partir de ese eje central que es el monográfico, en torno al cual gira el grueso de la revista. Me satisface señalar que algunos de esos monográficos resultan ya de obligada consulta y se han convertido, así, casi sin esa pretensión, en nuestros clásicos.

Eso no ha surgido de la nada ni por el puro voluntarismo de quienes tenemos la responsabilidad de editarlo, sino por el trabajo conjunto y desinteresado de muchas personas, de las diversas juntas de la Federación que, a lo largo de estos años, han confiado en mí; por aquellas personas que han escrito cuando les hemos pedido su colaboración, por la de quienes nos han enviado sus trabajos para que valorásemos su idoneidad para ser publicados. El nivel de calidad, durante estos últimos años, no ha hecho sino incrementarse y eso nos hace sentir un legítimo orgullo por este esfuerzo compartido.

Como estamos de celebración, he querido sumarme a ella con algunas fotos que nos recuerden que fuimos también jóvenes y tuvimos ocasión para trabajar y divertirnos y la aprovechamos. La que encabeza este texto es la del primer equipo de redacción, verdaderos pioneros de la TF en España.

En todo este trabajo han sido muchas las personas implicadas, desde los directores que coordinaron cada etapa de Mosaico, hasta el equipo de corresponsales, hoy convertido ya en equipo de redacción. Detrás, el apoyo sin fisuras de las diversas juntas directivas. Confieso que en esto he sentido siempre la confianza y espero haber correspondido a ella con el trabajo realizado durante, en mi caso, 14 años al frente de la revista. (2004-2008 y 2012 hasta hoy.

Quiero señalar también que la Societat Catalana de Terapia Familiar ha estado muy implicada en el desarrollo de Mosaico, tanto con la responsabilidad de coordinar monográficos muy interesantes e incluso novedosas, como por lo que hace al número de colaboradores que han querido publicar sus aportaciones en la revista. No estoy solo barriendo para casa, estoy señalando un hecho también cuantificable. Espero que esta siga siendo la tónica de futuro de la revista.

Y hablando de futuro, ¿hacia dónde apunta el futuro de Mosaico? La evolución de la terapia familiar en España marcará, en buena medida, hacia dónde vamos a dirigirnos; pero también Mosaico, así mismo, estoy seguro de que influirá en esa dirección que tome la terapia familiar en nuestro país. Desde el más puro pragmatismo, vamos a seguir trabajando para que la revista mantenga sus cotas de exigencia, estamos en procesos relacionados con la indexación de la revista, que son lentos y exigen tener en cuenta numerosos detalles a la hora de publicar los artículos.

Pero el futuro dependerá, sobre todo, del presente de quienes hoy están aquí y en otras asociaciones. No me resisto, pues, a invitar a nuestros socios/as a que nos hagan llegar sus trabajos y escritos, porque creo, como Whitaker, que hacer terapia es tan interesante como pensar la terapia, y la mejor manera de pensar es dialogando con los demás, abriéndose a los descubrimientos relacionales y, no me cabe duda, escribiendo también. Porque escribiendo ponemos un poco de orden a este mundo atribulado en que habitamos. Anímense, pues, y escriban.

Muchas gracias

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